Las bodegas experimentan con variedades no tradicionales

Incursionar en el mercado con variedades no tradicionales, es una manera de diferenciarse. El costo que le demanda a una bodega varía según el tamaño. Para una bodega pequeña es del 3% al 5%, mientras que a una de mayor tamaño, las cuales tienen volúmenes de producción mayor le demanda entre un 10% a un 12%.

Hoy, muchas bodegas optan buscar otros caminos para diferenciarse en el mercado. Una de las formas es incorporar a sus líneas, no sólo la gran variedad característica de Argentina como es el Malbec, sino variedades como el Verdelho, Pinot Noir, Pinot Gris, Petit Verdot y Nebbiolo.

En la Argentina, hay cultivadas alrededor de 1.982 hectáreas de variedades no tradicionales de las cuales primero está el Pinot Noir con 1.253 hectáreas, luego le sigue el Petit Verdot 314; el Nebbiolo con 204 hectáreas, Pinot Gris 183 hectáreas, Verdelho 10 hectáreas y al final el Traminer y el Gewurztraminer del que existen 16,7 hectáreas.

Debemos aclarar que estas variedades son no tradicionales para Argentina, ya que muchas de ellas están ampliamente difundidas en sus lugares de origen. Como es el caso del Nebbiolo que pertenece a Italia, el Pinot Noir de Borgoña o el Verdelho de Portugal.

De Viña Alicia, Rodrigo Arizu comentó a Día a Día del vino que “hoy en día las uvas no tradicionales con las que estamos trabajando son el Nebbiolo y Petit Verdot que proceden del viñedo San Alberto, en Lunlunta. Nosotros ante todo siempre priorizamos la calidad por sobre la cantidad. Hoy contamos con una producción de 20 mil botellas al año de los cuáles 6.000 pertenecen a Petit Verdot y 4.000 de Nebbiolo, las otras 10 mil son de variedades tradicionales”.

Para esta bodega, donde su producción es menor, le demanda un 12%. En cambio en el caso de Bodega Bianchi su enólogo Rodrigo Valdés, dijo que a ellos incursionar con nuevas variedades le demanda un porcentaje, mínimo, del 3% de su producción.

“La bodega trabaja aproximadamente hace 7 años con algunas variedades no tradicionales, las cuales debido a su faz de experimentación no pasan de las dos a tres hectáreas cultivadas. Dentro de estas variedades no tradicionales encontramos: 4 hectáreas de Nebbiolo, Caladoc, Sauvignon gris y de Petit verdot 3 hectáreas. Los viñedos se encuentran en el oasis sur, más específicamente en San Rafael”, explicó Valdés.

Con respecto a la exportación de este tipo de variedades Rodrigo Arizu dijo que el 95% por ciento de la producción lo exportan a 11 mercados. Los principales destinos de Viña Alicia son EEUU, Brasil, Colombia y Puerto Rico, en donde se comercializa la botella aproximadamente en valor FOB a 30 dólares.

Así como también la Bodega Don Cristóbal que exporta el 90% de su producción a mercados internacionales con sus líneas de las variedades Verdelho Bonarda y Sangiovese. Sus principales destinos son Estados Unidos, Bélgica, Inglaterra, Holanda, Francia y Japón.
Mientras que Bodega Bianchi destina un 30% al mercado externo.

“El costo de una botella de la variedad Verdelho se puede obtener en el mercado externo a 20 dólares en góndola”, comentó el enólogo de la bodega Juan Bruzzone.

A lo que agregó que “en los últimos años, sobre todo en el exterior, la gente se ha volcado a lo nuevo, por lo que la demanda ha ido aumentado, en el caso de nuestra bodega casi un 60%”.

“En algunas variedades se ven resultados altamente satisfactorios y diferenciales y en otras variedades no hay una diferenciación evidente y/o los resultados no son satisfactorios a la luz de otras variedades más conocidas en el medio, como es el caso del Malbec”, puntualizó Rodrigo Valdés de Bodega Bianchi.

Nota extraída de:
Día a Día del Vino (23/08/2007)
Autor: Laura Saieg (
lsaieg@areadelvino.com))

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